ARG-MX

En el cuerpo la pregunta es el espacio entre, entre puntos muy específicos: invisibilidad, quietud, caída. Es torpeza, porque las respuestas no se disparan de la misma automática manera conocida. Lo desconocido se aproxima. Nada permaneció sin desplazarse.

(Arg. 2007) El espacio imprescindible.

(Arg. 2007) Primero fueron los objetos y caminar. Después la luz y lo nublado. La gente apareció. Las puertas y los timbres hicieron lo suyo. Aparece el río Paraná por la espalda o de perfil. Llegó la familia, la abuela, la prima, el primo, los tíos. Llegó el amigo. La comida y la casa. Subir y bajar. Aparece el lugar de la bienvenida, el ruido. El café y el silencio interno. Nacen las ideas y las imágenes. Se asientan los pies. Después el juicio y, por último, el mapa de la memoria.

(Arg. 2007) Recorrido en Plaza Cívica. Acción. 18 de octubre. 18 hrs. Rosario A) Fachada 1- exterior (conjunto) pared larga-boca abajo, vereda. -En vereda – alejada de la puerta -hueco del agua – cabeza adentro boca a bajo. -brazo izq. Afuera. Meter todo el cuerpo -puerta rezo c/planta. parada. brazos arriba./Sentada -mancha-pared – colocar parada- manos torsión.

(Arg. 2007) Traducción instantánea de la charla entre Mirta y Alicia (casa de Mirta, Parque Patricios) 22 /oct La Legalidad (l0) La tablada, Alfonsín, credibilidad, artículo, 2000 personas, no lo dice así, cerramos, lenguaje elíptico, la federal, Quito Burgos, periodista, Cuba, Proceso, con la mujer, No pero vos no estás haciendo nada, ellos sí. Haciendo otro tipo de cosas. Polémicas, una experiencia nueva, mi período (cuando estuve presa), una negatividad, me levanto y me voy.

(Mex, 2008) Y me dije en algún momento: este mundo no puede acabar aquí.

Memoria

Para hablar de memoria me gustaría compartir parte de una investigación personal que se sitúa en el campo de lo corporal y, más específicamente, en el concepto de residencia como un ejercicio de recuperación y restablecimiento de la identidad.

Defino la residencia como una metodología de la permanencia capaz de superponer realidades y sistemas de símbolos en un ir y venir entre lo extranjero y lo familiar. Para ello trabajé en dos contextos que me son afines: Argentina, mi país natal y del cual me exilié en el año ‘76, y México, mi país de residencia desde hace 25 años.

Entre 2007 y 2010 desarrollé la investigación en dos espacios: la Ex comisaría de la ciudad de Rosario en Argentina y la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco en la Ciudad de México.

El resultado son dos proyectos que se entrelazan: Residencia en mi tierra (Argentina 2007-2008) y Retratos de la quietud (México 2010), en los cuales comparto la misma metodología basada en establecer un diálogo íntimo entre espacio-cuerpo-memoria: el cuerpo como mediador principal en interacción con espacios cargados de historia personal y colectiva.

Los modos de operar, además de convertirse en un constante ejercicio de memoria, derivaron en acciones de apropiación como entrevistas, recorridos, sesiones de trabajo corporal, rastreo de documentos, etc. Los principales fueron el viaje como deriva y el registro de universos que pudieran detonar cualquier experiencia, dato o elemento asociado con la construcción afectiva de la pertenencia.

La acción corporal

Debido a la dificultad de mantener la actualidad de una vivencia, es decir, su carga vital en tiempo real, decidí investigar en el campo de la acción más que en el de la representación. La acción como un acto de empoderamiento, de realización in situ, donde me era posible manipular y ser manipulada por el entorno de manera intuitiva y directa.

Decidí proponer una serie de posturas corporales en los dos espacios antes mencionados. El trabajo residía en leer una serie de “huellas” y acceder automáticamente al lugar.

Finalmente, entendí que la acción de colocarme en ciertos espacios hacía “hablar” a ese particular y único campo relacional y de cruce de información donde interactuaban contenidos y formas preexistentes.

A partir de ese experimento se presentó ante mí la posibilidad de construir un marco estético y de creación, sabiendo que estaba convocando a un espectador distinto.

El tipo de accionar que propongo se fundamenta en no “forzar” el sentido a través de la representación, sino, hacer que los elementos presentes en la arquitectura y el cuerpo per se, se encuentren en un nuevo espacio de revelación donde los contenidos de la memoria individual y grupal se manifiesten.

Residencia en mi tierra y Retratos de la quietud son ejercicios de recuperación de la memoria que permiten comprender el acto de irrupción de la corporalidad en la naturaleza de lo que está y permanece, convirtiendo al cuerpo y al espacio en condicionantes poderosos que otorgan forma y contenido al suceso.

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Tania Solomonoff