BRUXELLES, SIGN 6

Sábado

Cuerpo extraño...pecho duro parece que hay un cuerpo en el esternón Bien dividida está la parte de arriba y la parte de abajo, ahí donde las costillas y los senos se tocan A veces hay tanta pena ahí Dureza de las costilla Fibrosidad del cuello, los laterales como pilares, intento agarrarlos, parece que supuran de ahogos, de vómitos invisibles Hay algo que tengo que escupir y ese dolor está tejido desde el pecho y el esternon El vientre se inflama, se agranda No se como agarrar el alma, y prendida del lavabo del baño me pinto los labios y lloro Creo que soy una mujer que está cambiando, haciéndose de lo que hay, de lo suyo No empiezo por otra cosa porque no puedo, porque lo que está aquí es lo único que puedo amasar Algo se ahoga qué extraño, qué duda, qué miedo a dejar salir, a gozar Demasiado trabajo y exigencia

Este espacio imprime terreno, terrenos como muros, suelos, dimensiones, tal vez una estructura, una construcción, una instalación de “marcos”. Marcos de llegada, marcos de partida, marcos de recorridos, marcos de memoria u horizontes abiertos. Los horizontes cuasi-infinitos. No me interesa recordar...en realidad, si no trazar, surcar, abrir, agrietar, surcir, delinear. La pausa sí, pero no la lectura de pensamientos detenidos. El silencio es total movimiento, es total acuse. La materia te sostiene.

Lunes

Reír y llorar, llorar y reír. Parece que todo eso se esconde entre las costillas, entre los huesos. Tan dura la frente del pecho.

Romper, forjar, unir, desprender, excitar, volcar, perder, tensar, tejer...

Si no me sostengo desde la tensión, ¿desde dónde?, ¿Desde mi columna, será ella capaz de mantenerme en pie, de no invalidarme? Siento la invalidez en la gravedad. La gravedad trae consigo misma la inevitabilidad de caer, pero temo tanto caer, tanto como temo abandonarme.

Un cuadro que enmarca un acto sin sentido, porque no es el sentido pensado el importante es aquello que bajo consignas y puntos de llegada nos sostiene e impulsa.

Un cuadro que cuando entramos nos adentramos a nosotras mismas, esas memorias que somos. Gestos claros. Estados corporales, respiración-emoción-moción La forma es más transformación que un diálogo demasiado aprendido y es allí donde el relieve que está-emergente es lo importante. El relieve contrasta de la tierra

El tema actual es el pecho-poitrine Gravedad-dejar que todo caiga y decante. Aparecerá el impulso que atraviesa los tejidos, aparecerá el sonido que se extiende por la estructura y el espacio.

No somos fantasmas ni seres amorfos....no podemos, no aguantamos tal cosa. Tenemos una vitalidad interna, esa que está atrapada y vibra, se ha cristalizado.

Transitamos por lo chakras, haciéndolos vibrar, se genera calor. Volver a retomar el impulso desde ese estado más abiertamente profundo nos resulta más sincero con el proceso, con nuestro estado actual No es cansancio, es necesidad de espera y escucha, es necesidad de no negarse a sí misma, es miedo. Bailamos con el miedo, eso es algo que debemos aceptar mínimamente. El miedo es materia de transformación.

El cuadro nos sostiene, la gente nos sostiene, hay mucho pudor en un encuentro así.

Carré Points-zones du carré, points de reference pour des arribes, des eclosions, des arretes, des rencontres, des polarités, des etats. A l’interieur du carré. Coins Linges Conection poitrine-contact-confiance Evolution d’une rencontre avec soi et avec l’autre (avec le transpersonel) Gravité-poids vers la têrre, axe, parties du corps. Gravité interne – écoute Gravité implosion- gravité expansion/ déplacement involontaire Volontaire- involontaire ¿comment dialogue?

Contact Soutenir l’autre, le poids, La vulnerabilité de la poitrine –vers extremités. Ouvrir-fermer croire à ca. C’acompagner

Le rire comme source de juego y exploración internas. Rire-gravité ebriedad corporal y mental. Emocional.

El tiempo: Dividir el tiempo a los 10 minutos. Con la música.

Lumière: Conectar dos balastras a la batería y sonidos Dejar una balastra siempre abierta

Martes

Tellement peur de rien savoir, premeditadamente. Entramos en ese cuadro con el único objetivo de estar como podamos, como estamos. ¿necesitamos un sentido? ¿un objetivo? ¿un llegar a? Necesito poner le palabras ha esto que cae, se revuelca...Me da miedo no tener una forma para los demás, ese famoso “código” que finalmente no lo necesito. Necesito ser intempestiva y al mismo tiempo calma. Me da miedo no tener detalles, abandonarme a esas formas aquellas que tal vez tienen que ver más con mi mecanicidad y mi inconsciente revolcándose uno con otro. ¿Qué masa sale de eso? ¿Qué indefinición de mi misma? Tal vez porque no tengo nada que decir, cosa que no creo, y sólo me entrego a los elementos, cosa que tampoco es del todo cierta ya que mi voluntad baña mi identidad. Soy puras identificaciones. Y en medio de todas ellas me detengo, por unos segundos. Hago un stop. Tender hacia la nada, sentir el vértigo, no tener fin, ser medio y fin al mismo tiempo. La disolución necesita contención. Encarnamos ambas. Hay dos momentos de contención importantes: mi eje y el contacto con el otro cuerpo. El cuadro es el espacio que nos contiene, más allá está lo demás. Recurro al contacto porque lo necesito, para integrarme, para reconocerme. La risa despilfarradora, ¿será contenedora también? El pecho que me guía y direcciona, la pelvis que se revela y pone sus ritmos y formas, las piernas que sucumben y sostienen pero son tan automáticas. La mujer en todo esto se diluye con la materia y sentimos que nos recorre la energía. No nos perdemos del todo. Recorremos rumbos, viajes. Finalmente eso somos, viajeras. No nos queda más que escuchar y reaccionar. El mundo observa, yo observo, nosotras observamos. Somos la materia-energía disponible. Sonoro, mundo que se acerca y nos acompaña. ¿Algo veras, percibirás, comprenderás? De todo eso que eres...

Creo que debemos iniciar juntas, un mismo punto de partida y un encuentro final, un posible desprendimiento hacia los propios momentos.

Nada se establece y al mismo tiempo creamos la vibración. Recuerdo de sí – Volver a sí.

Miércoles

Ont travaillent dans une spirale, une simple spirale fait avec nos chaires..., avec nos curves, osses, aire, impulsions, regardes, touchés…C’as notre saveur. Alors je sent qu’on doit retourner dans nos pas, revenir au sol, laisser l’impulsion venir mais avec beaucoup d’attention dirigée dans la gravité, têrre, sol, ivresse corporal, axe contenu-expandido. Sa veut dire que la femme cliché aide á la femme plus interieure à sortir, a se soutenir d’elle même: une accompagne l’autre. En s’eloignant de la forme comme but, on prend la confiance comme fin, comme lieu pour arriver aprés chercher dans l’abstrait du poids, de la respiration, de l’espace a l’interieur, de la ligne du carré, des niveau et l’axe un peu perdu, un peu caos. On est des femmes caos, perdues, éparpillées. On est des femmes contenu, rigides, exigentes. On est des femmes qui ne respirent pas, qui ne laisse pas sortire si simplement la lumière qui se garde dans leur corps. On est des femmes aussi sexuelles, fortes, fisiques, étendus, larges, pleins de bruits et des signes… Pieds, mains, morceaux du corps qui nous aident à nous soutenir. Ventre, pelvis, bassin quis nous emportent vers la revolte, l’exterieur, l’automatisme. Poitrine presque fermée, oubliée, remplit de rires. Celle qui on veut ouvrir comme un cage. La ont garde des sensations. On veut reveiller les sensations de partage, de contact, de risque, de peur, de joie... Si on est capable d’essayer de nous laisser tomber, de rentrer dans la têrre, de l’ecouter, de nos ecouter, de nous reimpulser vers le haut, de nous mettre à côte pour reprendre la sensation d’etre assit quelque part, d’être arrivé quelque part, si on veul en arrachant les pieds du sol et en les laissant couler vers la têrre, si on essaye de regarder les yeux, le corps, les mouvements...de nous sentir proches ou loins, si on se permet de laisser le sons vibrer dans nous, si on devient une vibration en chaire...pour nous rencontrer dans l’autre avec nous mêmes...on sentiras toute l’energie qu’on est disponible à transformer.

Alors, il existe une evolution, il existe une contention en plus du carré, du son, des gens, de nous mêmes, qui c’est la trayectoire ouverte par ou on receuille nos memoires fisiques et psico-emotionelles. C’est avec l’energie du corps-emotion-conscience qu’on prends soins de nous à même temps qu’on se risque dans l’expansion. Pas peure de ne pas “avoir” une “forme” “précise”, pas peure d’utiliser la confiance comme outil de création inmediate, pas peure de se sentir seule ou pas viable...C’est ca que les gens on soif. SENTIR LA SOIF DES GENS.

-Téchniquement:

On commence ensemble, à l’interieur du carré, au sol. Ecoute, respiration, poids. Neutre. Rytmique. Poids et sol, postures-positions…Appuis Impulsion. Espace. L’axe commence a prendre plus de force. Soutien, axe, appui, tomber. Chute, tomber, poids, impulsion, axe, verticale. Aller retour dans l’ivresse des jambes et les extremités Ivresse de l’axe, de la tête Vulnerabilité de la poitrine Tomber, monter, sol, espace... LA poitrine et le bacin qui parlent. Le bacin qui mene La poitrine qui mene L’extension du centre, explore tout l’espace L’extension de la poitrine et le basin-pelvis Aller chercher nos desirs, la force, le risque, la revolte... Pas cacher la douleur egale pas cache la joie Aller chercher dans la poitrine la joie qui fait le va et vien haut-bas / poitrine-pelvis/ ciel-têrre/ Manis-pieds... Finalment c’est bien le rire, c’est bien le besoin de limite, c’est bien le besoin d’arret, c’est bien le besoin de reencontré...qui nous amène à nous retrouver. Le rire explose, si petit, si grand, comme une dernière trace de notre essaye. Bruit, respiration, silence, obscur.

Tania Solomonoff